Un día… sucedió

En el amor, lo que no abunda es la reciprocidad, eso lo sabemos todos. Pero las cosas de pronto suceden…
Un día, el agua no mojó; el fondo monetario internacional condonó la deuda de un país pobre; los medios informaron la verdad; y el monstruo del lago Ness se sacó cientos de “selfies” con turistas.
La Muralla China amaneció en Japón; en Brasil bailaron tango; los franceses importaron champagne y Bolivia tuvo salida al mar.
Un día, las religiones no dividieron; se pudo viajar sin pasaporte; se reconcilió el agua con el aceite; las nubes se dejaron comer como copos de azúcar; y el hombre verdaderamente llegó a la luna.
Las hamburguesas de Mc Donalds se parecieron a las de la foto; no hicieron falta más policías; el capitalismo trajo igualdad y el fútbol no nos distrajo.
Un día, él, que ya no creía, la conoció caminando distraído y Cupido los usó de blanco con un certero disparo. No hubo partes suyas que no encastren a la perfección con las de ella. Le declaró su amor, y para su sorpresa, fue recíproco… Un día sucedió.

FIN

 

 

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