Magos al volante

Están por todos lados, en calles y rutas. Se mueven generalmente en auto, camión o camioneta. Están expectantes y deseosos de encontrarte. Algunos justicieros sólo lo hacen para pagar con la misma moneda lo que le hicieron a ellos, otros lo hacen por instinto y un pequeño grupo lo hace en nombre de otros que pasaron por esta circunstancia.
No tengas miedo, no te asustes, más bien tené fe y confiá en que te vas a cruzar con ellos tarde o temprano.
Podés verlos de noche o de día, con sol o con lluvia… ¡nunca descansan! No se preocupan mucho por la comodidad y tampoco les importa cuánto traés en la mochila. Suele pasar que no les moleste modificar su recorrido con tal de cumplir su objetivo.
Se mimetizan en la corriente de los indiferentes y eso te genera desconfianza, mas saben muy bien cuando entrar en acción. A veces los ves venir si estás muy atento, y otras tantas dan el zarpazo ahí cuando te distrajiste y bajaste la guardia. Les sobran los escrúpulos.
Su modo de actuar es sistemático: frenan de golpe, abren la puerta y te disparan una sonrisa, pocos metros más delante de donde estabas parado haciéndoles dedo: son magos del camino escondidos atrás de un volante que se regocijan llevándote hasta tu sueño.
No dudes de ellos, hay muchos en todos lados y están sedientos de ofrecer servicio. Estate preparado, es muy posible que te conviden mate, te regalen comida, te inviten a su casa o te pidan tu teléfono para seguir en contacto. No les interesa el dinero, les interesa la humanidad.
Comparten lo que tienen y se sienten felices. Podés pagarles con un abrazo, un beso o un apretón de manos. Seguramente les vas a dar las gracias, y aunque te parezca curioso, por dentro ellos también te están agradeciendo a vos: es que si no estuvieras, su magia (la que tenemos todos) no podría fluir. En el camino de los bienaventurados, oferta y demanda se equilibran armoniosamente por arte (y obra) de nuestra esencia mágica y divina.

 

FIN

 

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1 Response

  1. Hola Pablo recién te compre el libro en Willy Cafe y despues d que con mi esposa conversamos con vos y nos saludamos porque seguiste ofreciendo el libro m quedé mirándote y a la gente q estaba a nuestro alrededor y t digo sinceramente de viajero novato a viajero con km d ruta encima q me dio mucha bronca ver q ni siquiera t miraban a los ojos cdo intentabas contarles de tu libro. Al rato el sentimiento se convirtió en pena por esa gente que nada sabe de sueños y no se da la oportunidad d escuchar y aprender d quien descubrió la forma d vivir los sueños y con su experiencia colcada a un libro les brinda un empujón d esperanza para arrancar con los sueños propios. Muy buenas rutas amigo viajero seguramente pronto se cruzarán nuestra kombi negra con tu futuro renault 4 en algun lugar d la ruta y nos detendremos a compartir sueños nuevamente. Abrazo y mucha cosa buena para uds

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